Museo de la cerámica. Sevilla
Concurso
Los Conjuntos Alfareros, desde el siglo XVIII, se conforman colmatando los interiores de manzanas en torno a los hornos mediante edificaciones de distintas épocas destinadas a viviendas de los artesanos, a almacenes o a espacios de exposición y venta. Inspirado por este mecanismo de generación, el proyecto del museo reproduce los mismos parámetros, explorando modelos de compacidad como solución óptima para un museo.

La multiplicidad de salas yuxtapuestas adquiere una condición proteica al complementarse con los hornos alfareros. Gracias a esta combinación, el sistema de elementos tipo pasa a singularizarse en un conjunto de salas particulares con sus propias características espaciales, de iluminación o de naturaleza museística. Una nueva identidad que se sumerge en los valores de lo artesanal, donde cada pieza es única y distinta de las demás.